domingo, 29 de enero de 2017

Decir y hacer



En las relaciones entre vecinos, como es el caso de nuestra patria mexicana con la estadounidense,  se ha colado  una dosis de miedo, de temor al otro, por ambos lados. Cuán fundados o infundados son los miedos, es cosa de investigar imparcialmente.  Para estas horas cuando el panorama ha cambiado de la noche a la mañana  tengo a la mano el recuerdo del poeta Qyazzirah Syeikh Ariffin . 

"...dices que amas la lluvia,
pero abres tu paraguas cuando llueve.
dices que amas el sol,
pero buscas una esquina con sombra
cuando el sol brilla.
dices que amas el viento,
pero cierras tu ventana
cuando la brisa sopla.
por eso, temo cuando dices
que también me amas"

Es difícil entender con el corazón ,lo que la mente proclama:
somos una democracia pero hay gente de primera y de tercera,
somos país de inmigrantes pero se cierra la puerta,
somos casa abierta, pero se levantan muros, murallas, cortinas de hierro, muros de la vergüenza.
somos hermanos pero,  cuidado con los negros, con los indios, con los amarillos, con los mexicanos, con los latinos, con los  periodistas, los comunistas, los musulmanes, los que piensan diferente, lo que no tienen Dios, las mujeres fuertes, los que tienen otras preferencias sexuales,etc.















No hay comentarios: