lunes, 27 de marzo de 2017

Darse un regalo

Sigamos con los regalos, un poco más.
Hay regalos que nos damos a nosotros mismos...

Viktor Frankl afrontaba el tifus, altísima fiebre, el delirio.
Su barraca en el campo de concentración de Türkheim
albergó a otros prisioneros en la misma condición y fallecían
hasta seis cada noche.

Un compañero de cautiverio le regaló un trocito de lápiz y 
unas cuantas papeletas tomadas del basurero. 
Fue el 26 de Marzo de 1945 ,cumplió 40 años.

A partir de esa noche ,pese a todo, se regaló la tarea de 
reconstruir de memoria, cada noche,  las lineas principales 
de un manuscrito científico que le quitaron en Auschwitz-Birkenau 
meses atrás. (*) 

Setenta años después observamos que "su" regalo fue "regalo para nosotros".
Los regalos genuinos están vivos, caminan, vuelan, unen, hermanan...
dentro del fluir del espacio y de los tiempos.


(*) Ärztliche Seelsorge / Cura médica del alma



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