sábado, 13 de agosto de 2011

Dedos

Fue en el conservatorio de música. El estudiaba piano, ella, también. Llegó el día en que sus miradas se cruzaron y se detuvieron como barco que llega al puerto tan anhelado. Desde entonces comenzaron a conocerse como quien explora cada milímetro de las cuerdas y percibe las más íntimas y calladas vibraciones. Han pasado muchos años desde entonces. Tantos años han pasado que ella recuerda al que fue su hombre de toda la vida. Extrajo una servilleta doblada con esmero y en ella  su hombre escribió un día inolvidable: Sólo sé que los espacios entre tus dedos son donde los míos encajan perfectamente.

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