sábado, 24 de octubre de 2009

La quinta esencia


Desde temprana edad escuché a mis padres y a mis abuelos referirse a la quinta esencia de las ciencias, el arte y el amor. Mi vívida imaginación navegaba en los más variados mundos tratando de visualizar a la quinta esencia. Anidando los caminos y los años se me hizo claro comprender que esencia es aquello que trata sobre la verdadera naturaleza de las cosas, lo característico y lo más importante. Para Empédocles el universo se componía de cuatro elementos o esencias: tierra, agua, aire, fuego. Para Aristóteles, había uno más, de índole superior, mucho más sutil: el éter... un quinto elemento, en griego 'pemptê ousia' traducido al latín por 'quinta essentia' que correspondía al elemento invisible que llena el universo. La 'quintaesencia' es lo más fino de una cosa, lo esencial y más puro. En el plano sencillo de la naturaleza observemos a una lechuga donde la tierra constituye su base ,el agua es el factor de cohesión que la mantiene unida, el fuego le permite madurar, el aire le hace crecer y el éter le da el espacio en el que se manifiesta y desarrolla. Comemos una lechuga, no sólo para alimentar nuestro cuerpo físico, sino también para alimentar nuestra mente, sentimientos … y nuestro espíritu. La quinta esencia es una expresión familiar para definir lo más puro y exquisito de una cosa en el plano material y en el espíritu como es la estética y el amor entre humanos o entre humanos y otros seres vivos. La quinta esencia está lejana a la banalidad y a la frivolidad que sólo es la cáscara de la realidad.





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