miércoles, 29 de agosto de 2012

Mirarse a la cara







Todo es suave en el andar por este mundo hasta que aprendemos que ser libres  es grato pero tiene un precio y hay que pagarlo en plazos o al contado pero no podemos ser libres de a gratis. Para un observador atento hay algo conflictivo en nuestra condición humana pues la mayoría de los problemas llegan, cuando tenemos que elegir entre la razón y el corazón...He ahí la fuente de tensión más común para nosotros  -que a tientas buscamos el camino correcto y honesto. De esta problemática se han librado otros seres vivos de nuestro planeta que no tienen estos dilemas existenciales y solamente siguen ese maravilloso programa perfecto que se llama instinto o conducta maestra. Contemplo a los gansos en sus viaje, a las hormigas en sus labores y a las abejas en sus afanes. Cumplen sus tareas perfectamente y sin angustias desde hace algunos millones de años. Pero para nosotros qué terrible puede ser poner a dialogar ,simplemente, a ese corazón y a esa mente que no saben cómo  mirarse a la cara…






No hay comentarios: