sábado, 3 de abril de 2010

Fontana láctea

Una cosa es leer sobre los perros y los lobos que aúllan en la noche de luna llena. Algo diferente es que alguien te cuente sus memorias de escuchar a los perros y lobos aullando en la noche de luna llena. Lo indeleble es haber escuchado durante horas a mis compañeros caninos unido al coro de los lobos del desierto aullando en la noche de luna llena. Un aullido no lastimero sino amoroso al sentir a la luna como fuente de leche tibia o queso camembert. Aullido amoroso bajo el velo plateado, vaporoso, que mece suavemente, los sentires de perros, lobos y humanos bajo la luna llena en el desierto. Mañana será mañana, en esta noche nos sumergimos en la fontana láctea amorosa…la prístina fontana.





No hay comentarios: