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sábado, 17 de enero de 2015

Antes y después

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Cada cultura tiene sus costumbres peculiares en torno a la muerte. Algunas construyen notables cementerios con notables jardines, mausoleos  y sonoras inscripciones. Otras culturas prefieren a la cremación en una pira al aire libre y otras dejan el cuerpo en la cumbre de una montaña cubierta de una sábana por respeto y saben que en pocas horas las aves saciarán su hambre y quedarán huesos blancos bajo el sol, polvo al viento Un amigo querido de nombre Jesús que ya partió me dijo en una ocasión: Soy partidario de lo natural pues aún partiendo, quiero  que mis restos corporales sean útiles a los otros seres y me contó la historia de Chuang Tzu que agonizaba: “Sus discípulos le dijeron que deseaban honrarlo con un entierro decoroso. Él repuso: El cielo y la tierra por féretro y tumba, el sol, la luna y las estrellas por ofrendas funerarias y la creación entera acompañándome al sepulvro. No necesito más. Los discípulos insistieron: Tememos que los buitres devoren tu cadáver.  Chuang-Tzú respondió:  Sobre la tierra me comerán los buitres; bajo ella, los gusanos y las hormigas.  ¿Quieres despojar a los primeros sólo para alimentar a los segundos? ”  Una historia así es una suerte de puente entre el simple vivir y el vivir con una claro para qué vivir o propósito.

martes, 13 de enero de 2015

Brincan y brincan





Bufo,bufo -Bufonidae
En la maravillosa y misteriosa cadena de la vida cada uno de los seres que habitamos en este mundo tenemos una función, una tarea, una misión -dirán algunos. La biósfera esta habitada por bacterias, libélulas, hormigas, vacas, elefantes, gatos salmones, camellos, colibríes, moscas y también nosotros los auto llamados seres humanos. Hasta donde sabemos todos los seres de aire ,mar y tierra ignoran su nombre, pues el nombre se los hemos otorgado nosotros, los humanos. Uno de ellos es el sapo quien además de ser voz de bajo en el concierto de los sonidos vivos, dedica horas del día a mantener el equilibrio alimentándose de insectitos que son adversos para otros seres vivos incluido el ser humano. No hay ni bueno ni malo solamente una cadena de seres vivos donde unos vivimos de otros y otros vivirán de nosotros -así que podremos sostener una entrevista con las moscas. Pero vuelvo a los sapos de vida breve y feliz, con escasos desplazamientos pero gozosos en el agua y cantores bajo la luna llena. De ellos se dice que brincan y brincan y caen donde mismo –que es lo contrario de desplazarse, correr y viajar. Ellos ,parece ser, son seres modestos y sin pretensiones y sospechan que se les toma como punto de comparación de fealdad al decir: es tan feo que parece un sapo. A mi me gustan, les tengo cariño y uno de ellos habita  en el minúsculo jardín de casa. Mi querido José Emilio -quien hace un año se mudó a otros mares del cielo, anotó en su álbum:
Lección de estilo: los sapos
a orillas de su charca
bien sentaditos,
frescos, felices,
con la piel húmeda bajo el calor del verano,
parecen dar las gracias por su breve existencia.
La breve existencia que puede ser feliz me hermana con los sapos…