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sábado, 5 de marzo de 2016

La trinidad provisional



El panorama de nuestra patria que en alguna medida es reflejo de la globalización mundial y también es creadora de malestar que exportamos se caracteriza por una trilogía o trinidad de la provisionalidad de experiencias vividas: La perplejidad, es un estado mental y emocional en el que experimentamos confusión o asombro ante las situaciones tremendas de la vida diaria y no sabemos qué hacer, qué pensar y menos cómo actuar. La incertidumbre, que es la falta de conocimiento y de confianza  que experimentamos con inquietud  sobre lo que hacen nuestros gobernantes, legisladores, jueces, militares  y los medios comerciales de información. La inseguridad, la experimentamos diariamente como la propensión que tenemos de recibir un daño en nuestras vidas, patrimonio y en nuestras libertades cívicas para manifestarnos ante el desorden establecido bajo aparente orden social. Uno de los efectos de esta trilogía de la provisionalidad es sentir que somos una nave a la deriva y que no sabemos a dónde nos dirigimos exactamente como nación.


jueves, 20 de noviembre de 2014

Navegando y galopando

En la Carta XXXVI de Séneca a Lucilio leemos: Ningún viento será bueno para quien no sabe a qué puerto se encamina. El filósofo de la Hispania romana tiene una sabiduría sin fecha de caducidad. En este ensombrecido México que vivimos  -que es parte del ensombrecido mundo unipolar , globalizado, ultracapitalista- padecemos de una desorientación personal,y global. Preguntémosle a las personas y a los gobernantes si saben exactamente a dónde se dirigen y pareciera que la humanidad tiene imantada la brújula -en parálisis- o con lenguaje cibernético tenemos el GPS desorientado. La respuesta  es una suerte de vaguedades, de inspiraciones sin expiraciones, de anhelos y deseos pero sin concreción. Un experto capitán de barco  -y cada uno está llamado a ser capitán de su propia vida-  sabe bien cuál es su puerto de partida y su puerto de llegada.Por desventura esto no sucede con las naciones y los individuos de hoy: no se sabe cual es el puerto de la patria ,ni se conoce  el camino ni se tienen las previsiones para recorrerlo. Unos le llaman mapa,carta de viaje, estar orientado,tener un para qué,un sentido, una dirección.Si así fuera hay que ponerse en camino.La realidad es que la vida para no pocos de nosotros es como aquel amigo que subido a un caballo le preguntaron que a dónde se dirigía y él respondió: No se, el caballo me lleva. ¿Quién es  y cómo es el caballo galopante de hoy?