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domingo, 25 de noviembre de 2012

La Odisea galáctica




Una vuelta del sol a nuestra Via Láctea = 200 millones 
El viaje de Ulises desde Grecia hasta su isla de Ítaca es el símbolo de todo viaje preñado de aventuras, desafíos e imponderables que se presentación en la navegación humana. Podemos establecer el punto de partida y el punto de llegada y hasta aventuramos caculos de tiempo, velocidad y fecha de arribo al puerto. La realidad suele ser otra pues a Odiseo le llevó diez míticos años llegar a casa. Nuestra vida no es  más que una redición de la Odisea de Homero . En otro plano nuestro pequeño planeta azul también inició una viaje  hace millones de años alrededor del sol y le lleva 365 días circunvalarlo. Pero ¿qué decir del mismísimo sol? El también tiene su propio viaje alrededor de nuestra inmensa Vía Láctea a la que pertenecemos que le lleva 200 millones de años para completar una vuelta completa. ¿Pero que sucederá un día en esa navegación galáctica? Con certeza no lo sabemos. Lo que sí podemos aventurar que todo viaje en la tierra o en los cielos tiene desafíos, riesgo e imponderables. Las cifras son casi inimaginables y nos ayudan a devolvernos a la consciencia de nuestra propia estatura. La odisea galáctica es un tema de meditación que nos será  de gran ayuda a lo largo de nuestro camino.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Navegando de vuelta

Las aventuras de Odiseo narradas por Homero y que conocemos como la Odisea me han cautivado desde los primeros años de mi vida lectora. Cada vez ha sido un nuevo viaje por esas páginas. Pero en esta parte del camino de mi vida la Odisea es, para mí, la historia sin igual de un largo viaje de vuelta a casa, de vuelta al hogar donde los tuyos te esperan. Un viaje así, lleno de aventuras e imponderables, tiene un poderoso motor que es el afecto, el amor. La vida humana se me está presentando en estos tiempos en cuanto el tema de mi propio tránsito –llamado también muerte, aniquilación- como el arribo a buen puerto, la vuelta al hogar de donde un día zarpé. Este viaje es en compañía, no es un viaje en solitario. El horizonte es el reencuentro, el gozo y la fusión, la confluencia de los ríos y los mares del afecto. Releo la Odisea, Odiseo vive en mí.