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jueves, 1 de agosto de 2013

Más rápido







Los inventos para transportarnos nos sorprenden por su rápida evolución, desde la carretas hasta los transbordadores que han ido y vuelto a la Luna. Aviones, barcos, automóviles, motocicletas, etc son formidables aparatos mezcla de ciencia, técnica y creatividad. Sin embargo, puesta la ventaja, puesta la desventaja que se traduce en los muertos y heridos que se derivan de la imprudente operación de esos vehículos. El precio de la comodidad es el riesgo de los accidentes o como alguien dijo con el primer barco construido nació el primer naufragio. Por otro lado hace poco tiempo encontré un aviso en una autopista que finamente  decía así: Por favor, nunca conduzcas más rápido de lo que tu ángel guardián pueda volar. Fina ironía que me despertó una sonrisa.









sábado, 6 de julio de 2013

Remos


Odiseo
 Todos los inventos nos regalan comodidad,rapidez,eficiencia ,por un lado, y el naufragio y la muerte por otro lado. Pensemos en el invento de las naves. Cruzan ríos, lagos y mares pero juegan con el riesgo del error humano o con el desastre de la naturaleza. Sobreviene el naufragio y conlleva sobrevivencia o muerte. Así es nuestra vida, una nave. Salimos de un puerto esperanzados, gozosos y con algunas previsiones pero el mundo de los imponderables es amplio. Cada ser humano puede hacer en alguna pausa de la vida el inventario de los propios naufragios: un error, una decisión equivocada, una palabra de más que ya no volvió al arco que la disparó, etc. El resultado podría ser desalentador, frustrante un desilusión completa. Pero he aquí que la vida es generosa y mientras respiremos hay una oportunidad que nos aguarda. Nuestro buen Antonio Gala bien sabe de navegaciones y anotó en su diario de navegante: Ya nunca más diré: «Todo termina»,
sino: «Sonríe, alma, y comencemos.»
En nuevas manos pongo nuevos remos
 y nuevas torres se alzan de la ruina. ¡Qué mayor dicha pueda darnos la vida que poner nuevos remos en nuestras encallecidas manos renovadas!.