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jueves, 8 de enero de 2015

Al paso y al tiempo




Los humanos tenemos un “algo” con la velocidad y no con la lentitud. La tierra viaja a 28 mil kilómetros por hora alrededor del sol y la luz a 300 mil kilómetros por segundo y nuestra humana obsesión es que todos nuestros artefactos sean rápidos y ultra rápidos. La rapidez es un título de nobleza en nuestro mundo que se desvive por ser hiper moderno. Pero la llamada lentitud ,que no es sino otra forma de velocidad, no tiene adeptos y le sobran críticos. En el mundo de nuestros hermanos menores veo a la tortuga y al caracol y si no fuera por su inexpugnable fortaleza erigida con gran paciencia y perseverancia, es decir, lentamente, no voltearíamos a verles. Pero insisto en que, esa obra maravillosa de fortaleza no se hizo en un día sino en la oscuridad de la paciencia del paso a paso y al tiempo. Tortuga y caracol hacen voto de silencio y este dato exaspera a los amantes de la velocidad. Para un comienzo de año más vale paso que dure y no trote que case  -dicen los rancheros del desierto- y vuelvo la mirada a estos seres amigos que le dan a cada día lo suyo y el tiempo es su aliado y no su competidor, rival o enemigo. Casi no hay un ser humano que no muestre admiración ante ese prodigio de arquitectura ,la espiral del caracol que partiendo de la tierra o del fondo marino aspira al cielo.

lunes, 4 de febrero de 2013

Nuestra casa dentro de la casa

Casa de casas, así llamó una amiga (1) méxico-americana a su libro de memorias familiares para designar a sus ancestros y a los meses transcurridos en cada año. A partir de esa y otras lecturas de  me quedé meditando en la riqueza que el concepto casa y hogar tiene para nosotros en este desierto (2) que compartimos los naturales de Chihuahua, Texas, Nuevo México y parte de Arizona. Solemos platicar sobre la casa paterna, la casa pequeña, la gran casa y hasta elmmundo como nuestro hogar. Sin embargo no hemos de dejar fuera de esta revisión a una pequeña e importántísima casa que yo denomino como Nuestra casa dentro de la casa o Nuestra casa interior. Ese recinto amable, cálido, callado, luminoso donde podemos encontrarnos con nosotros mismos cada día y en cada momento que lo ansiamos. Ese es el pequeño gran mundo de nuestra intimidad donde creamos, soñamos, imaginamos, nos traemos a cuentas, celebramos. Nadie, ni el más pobre entre los pobres carece de esta pequeña casa interior porque llegó al mundo con nosotros. Confieso que la imagen alimentadora más remota la encuentro, en semilla, en mi niñez cuando me quedé contemplando largamente a una inmensa tortuga de la familia Galápagos que habitaba  -y aún disfruta su longeva vida-  allá en la tierra cordillerana que me vio nacer (3). Esa gran tortuga llevaba a cuestas su hermosa casa o caparazón...según me explicó mi padre.


-(1) Pat Mora
-(2) Desierto Chihuahuense o Chihuahuan Desert.
-(3) Arequipa,Perú. La tortuga vive en los amplios jardines del Hotel Libertador (Ex Hotel de Turistas)