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domingo, 4 de mayo de 2014

Tener

GPH
Es patente que en nuestras vidas pasamos de pensar en quién soy al qué hago y al qué tengo. Una referencia clara a los tres verbos básicos de la vida:ser, hacer y tener.  Sobre esos tres reinos se ha escrito de manera incalculable. Hoy me detengo en el asunto de tener, qué tener, cuánto tener, cómo tener. Requerimos de discernimiento para saber qué tener, moderación para decidir cuánto tener, y una conducta recta sobre cómo alcanzar lo que tenemos  -tema de la relación entre los medios y el fin-  El tener es causa de satisfacciones, alegrías y también preocupaciones, ansiedad y conflictos  que pueden llevar hasta perder la vida o matar a otros por tener. Pero suele suceder que, de vez en cuando, volvemos a un punto cero, pues perdemos en segundos todo lo que tenemos, llámese incendio, inundación, terremoto o naufragio. Son situaciones en el límite y entonces se abre una luz para nosotros que los viejos rancheros de nuestro desierto conocen desde siglos atrás: Un hombre sólo tiene lo que no puede perder en un naufragio. ¿Qué no puede quitarme un naufragio? Me quedo con esta pregunta , agradecido a la vida y a mis amigos de estas tierras.

martes, 10 de septiembre de 2013

Alegría…interior




Cerro Colorado, Córdoba
Hay reinos conocidos ,visitados a menudo, frecuentados por multitudes humanas .Se llama el reino de la alegría que pareciera sólo vivir en el circo, el estadio, el restaurante, frente al televisor o como se suele decir ‘cuando se va de compras’. Del otro reino se habla poco, tiene pocos visitantes, es casi desconocido y se llama el reino de la alegría interior. Nada tiene que ver con la carcajada, la risotada y el grito, sino con la discreta, aromática, sentida  vida y el gozo. Uno de mi queridos amigos José Hierro[1] apuntó en un cuaderno una indeleble iluminación: Alegría interior. En mí la siento aunque se esconde. Moja
 mis oscuros caminos interiores.
Quién sabe cuántos mágicos rumores 
sobre el sombrío corazón deshoja (…) Sé que no ha muerto, porque vivo (…)  Dirán que he muerto, y yo no muero. ¿Cómo
 podría ser así, decidme, dónde
 podría ella reinar si yo muriera?







[1] De "Alegría" 1947