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domingo, 16 de febrero de 2014

Verse y no caerse





DR/GPH
Tener un papel social, una responsabilidad, un cargo, un título, etcétera nos pone de cara ante los conciudadanos. Mucho más, cuando se trata de los llamados representantes populares  - como el presidente de la nación ,los diputados, senadores, miembros de la corte de justicia que han sido elegidos por el pueblo, al pueblo se deben y del pueblo comen. Han pasado siglos, milenios, en la evolución del pensamiento acerca de qué es tener un papel social y más allá del pesimismo creo que vamos evolucionando. Ya quedan lejanos los días en que un rey decía de sí mismo: En el pasado todo lo que tenía que hacer un Rey era verse respetable en su uniforme y no caerse del caballo. Frase inolvidable del Discurso del Rey. Hoy, podríamos glosar diciendo que ya han pasado los días en que el presidente sólo tenía que salir serio con la banda presidencial en una foto de estudio y no equivocarse al leer los discursos que, por cientos, le escriben sus asesores.

martes, 7 de junio de 2011

Posibles e imposibles


En esta  nave en la que vamos de viaje todos los seres humanos hay una especialización en las tareas propias de los navegantes. Los científicos que van en la nave se dedican a investigar, explicar y resolver los problemas propios de la navegación: que si las mareas y las tormentas, que si el tiempo y la distancia, que si la energía y la resistencia y cosas semejantes. En la nave también van los políticos que debieran encargarse del bienestar general de los navegantes, su condición de vida, las condiciones equitativas y participativas para todos. Al menos eso es lo mínimo que se espera. En la práctica es más la desazón, la desilusión y hasta el enojo frustrado de los navegantes para con sus gobernantes  -desde el capitán -que tiene el timón en las manos- hasta el ínfimo supervisor de calderas. A tal punto llega la insatisfacción que la historia registra los famosos motines a bordo que si bien se pagan caro hasta con la muerte, son una medida última para poner en su sitio a quienes debieran tener la sensibilidad y responsabilidad para llevar la nave a buen puerto. Me deja un cierto sabor agridulce el recordar a ese león y luchador que fue Bertrand Russell: Los científicos se esfuerzan por hacer posible lo imposible. Los políticos por hacer lo posible imposible.


lunes, 7 de febrero de 2011

Punto de partida

En estos días de tanto desasosiego, violencia y ansiedad paranoica que vivimos en toda la patria somos muchos los que nos preguntamos cómo fue que llegamos al punto en donde nos encontramos con 36 mil muertos en la conciencia colectiva. Nos sentimos pasmados y perplejos, con profundos sentimientos encontrados, con la imaginación paralizada y la acción dubitante. En medio de esta confusión creo que es útil hacer un diagnostico integral y podríamos concluir provisionalmente en los siguientes tres puntos:
1. Nada se da socialmente hablando, de manera espontánea. Casi todo es producto de una causa y ésta a su vez es producto de otra causa precedente.

2. Nada se da de pronto pues aún los fenómenos más repentinos –como un rayo- tuvieron su proceso embrionario, de germinación y de aparecer bajo la luz.

3. Cada generación humana recoge lo que la generación precedente sembró.

Considero que estos tres puntos  son el inicio de una meditación, de una reflexión metódica y ferviente hasta llegar al fondo de las cosas. Cuando podamos hacer el inventario podremos seguir a los pasos de la acción remedial de raiz que nos lleven más allá de la violencia y de la injusticia.



martes, 1 de febrero de 2011

Una observación

La observación paciente y detenida de la conducta de los animales que viven en el desierto es cautivante. Después de años de estar empeñado en esa observación he llegado a pocas y muy breves conclusiones entre las que destaca una que podríamos resumir así: Los seres humanos somos los únicos seres vivos que permiten que sus hijos vuelvan a casa una vez que se han ido. Más aún, hoy se dan casos tan curiosos como aquellos padres que permiten que sus hijos de casi 40 años sigan viviendo en el hogar -como hijos menores de edad con no pocos derechos y casi ninguna responsabilidad.
- Inspirado por Bill Cosby