Mostrando entradas con la etiqueta Violencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Violencia. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de diciembre de 2014

No necesitamos

Pasan los años y su recuerdo es más sentido y su memoria se acrecienta en quienes fuimos sus contemporáneos y nos gustó su música y la poética de sus canciones. Sí, cada diciembre recordamos a John Lennon.  Me gusta recordarlo como el hombre de breves palabras, contundentes e impregnadas de una sabiduría que se antoja oriental -ajeno a la verborrea- Respecto a la violencia y a los métodos tan populares en nuestra pseudo cultura bélica dijo: No necesitas una espada para cortar flores.  He aquí el eco de otro sabio anónimo que desafió a un temido samurai diciéndole: Usted señor se enorgullece porque puede cortar mi cabeza con su sable en un segundo pero usted señor no podrá volver a poner una flor, cortada con su sable,  en su frágil tallo. No me queda duda de la fuerza de la violencia como tampoco me queda duda de su ineficacia a largo plazo.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Las tres R




J Galtung Institute
Desde las figuras míticas de Caín y Abel con su desembocadura en el primer fratricidio de la humanidad hasta la violencia casi infinita en el siglo 2,1 tenemos un principio que se cumple puntualmente: violencia engendra violencia y violencia engendrada se reproduce  -como incendio en la pradera del desierto-  hasta hacerse pandémica, o viral. Llámese peleas entre hombre y mujer, padres e hijos, señores y siervos, patrones y obreros, gobernantes y gobernados hemos de preguntarnos por:

- Buscar la raíz del conflicto para ir a él y resolverlo.
- Trabajar en la reconstrucción  de   -los platos rotos-
- Trabajar la reconciliación de las partes en el conflicto[1]

Para pasar de un círculo vicioso de la violencia  a un círculo virtuoso  de la convivencia es indispensable vivir los tres pasos. No ir a la raíz es dejar intacto el problema. No reconstruir los platos rotos es quedarse con la herida abierta y la casa caída. No reconciliarse es acumular dolor, odio que es combustible listo para cualquier llama. Sea Ucrania,Palestina,Israel,Irak Afganistan,los Mapuches, los indígenas mexicanos o los afroamericanos  tenemos –con sus particularidades- violencias, que esperan urgentemente que demos los 3 pasos.




[1] Me inspiré por Johan Galtung, hombre de paz.

miércoles, 30 de julio de 2014

Ni tu ni yo,nosotros


GPH
Desde nuestro amado desierto chihuahuense me atrevo a escribir sobre el otro amado desierto donde viven y mueren palestinos e israelitas. Sabemos que la palabra desierto evoca para muchos infertilidad, más muerte que vida . El conflicto tiene un origen histórico y bíblico, tiene un origen político en el otorgamiento de territorios palestinos para Israel por decisión de la Naciones Unidas hace 66 años –donde progresivamente se ha dado una pérdida sistemática de territorio para los palestinos, quedando arrinconados en dos pequeños territorios llamados Cisjordania y la Franja costera de Gaza. ¿Qué está en disputa? Las dos partes, árabe y  judía   reclaman derechos ancestrales sobre la tierra, a la cual se considera sagrada por ambas partes y por una tercera que es la minoría cristiana .Todos coinciden en que el desierto tiene una capital sagrada que es Jerusalén. El pueblo palestino no se resigna al despojo de sus tierras legitimado por Naciones Unidas. Son más de 60 años de lucha, sangre derramada, que se resumen en un aspiración común: que germine la  convivencia pacífica. La fórmula esperanzadora que se me ocurre  tendrá que ser: ni todo para ti, ni todo para mí, sino cuánto para los dos, para los hijos de nuestros hijos. Sean las razones que se citen, el objetivo común sólo puede ser uno: convivir pacíficamente porque no somos dueños del mundo sino modestos administradores.




domingo, 11 de mayo de 2014

Los ejércitos del mundo


Nuestro amado desierto no deja de sorprenderme por sus paisajes y por los seres humanos crecidos en esas tierras. Dentro y fuera de México se conoce a Pancho Villa y este hombre fue sinónimo de cabalgar en el desierto infatigablemente. Algunos amigos viejos ,hijos de quienes le vieron, han guardado algunos de sus dichos y van de boca en boca  dándonos  una idea de la estatura de ese hombre legendario. Villa cuestionó la aparente necesidad de que todo pueblo cuente con un ejército. ¿Será connatural a las naciones  contar con ejércitos? Una pregunta para no pasarla ni por encima ni por debajo, ni de prisa: Cuando México sea una nueva república ,el ejército será disuelto, pues ya no lo necesitaremos.  Daremos trabajo a los soldados y estableceremos en todo el país colonias agrícolas con los veteranos de la Revolución.


lunes, 11 de noviembre de 2013

Crimen





La capacidad humana de matar como de matarse es uno de los temas más controvertidos. Pensemos un instante en el primer homicidio y fratricidio: Caín y Abel y pensemos por un segundo en cuántas guerras se han sufrido en este mundo desde hace 150 mil años y han de sumar unos cientos de miles. Las  causas ,motivos, son muchos pero las consecuencias son inconmensurables y afectan a la humanidad entera de generación en generación. Mary Higgins Clark dijo: El crimen forma parte del ser humano. De nuestra esencia. Está ahí desde Adán y Eva, desde el Paraíso. No podemos evitar sentirnos atraídos por él. Puede ser correcta o incorrecta esta afirmación y esa es la noticia adversa. Pero la otra noticia es que no todos los seres humanos son criminales y si sienten la tentación de serlo está la opción de decidir libremente  ante la llamada terrible para destruir a otra vida humana definitivamente.

martes, 12 de julio de 2011

Dos bocas hambrientas


Nuestro tiempo esta preñado de contradicciones. Una de ellas es que en nombre de la promoción de la vida, lo que construimos  es la cultura de la muerte. Estos tiempos proclaman que aman la vida pero los últimos 100 años son el muestrario más terrorífico de muerte, guerras de gran escala ,de gran crueldad y de gran cinismo teniendo como pseudo justificación no otra cosa que defender un estilo de vida consumista que tiene como único horizonte la comodidad, el placer y la abundancia a cualquier precio. Todo el planeta con sus recursos naturales y humanos está al servicio de unos pocos países donde no se intenta seriamente la autocritica sobre el estilo de vida sin límite alguno en la práctica. No es de extrañar que esas contradicciones sistémicas cargadas de violencia visible e invisible produzcan respuestas  llamadas terroristas  -que son convulsiones sociales violentas de contrapeso para el sistema predominante. Pero ¿qué pasa en el interior de los seres humanos?. Nuestro interior se convierte a menudo en un caldero hirviente de sentimientos y resentimientos, de frustración y de odio y necesitamos darnos cuenta. Para acercarnos modestamente a esta problemática les comparto un pequeño cuento búdico que viene muy bien para este desierto, para nuestra patria mexicana y  para el mundo entero cargado de dolor, sufrimiento y destructividad.

Un viejo estaba hablando con su nieto y le decía:
- Me siento como si tuviera dos lobos peleando en mi corazón. Uno de los dos es un lobo enojado, violento y vengador. El otro está lleno de amor y compasión.
El nieto preguntó:
- Abuelo, dime, ¿cuál de los dos lobos ganará la pelea en tu corazón?
El abuelo contestó:
- Aquel a quien yo alimente.




jueves, 10 de marzo de 2011

Una trilogía inevitable


 

La historia social y política de los pueblos en nuestro mundo muestra lo siguiente: la población se levanta en protestas y con armas verbales o letales cuando fallan tres cosas: alimento, trabajo y libertades. Por el hambre los humanos llegan a matar y hasta a devorarse. Por la falta de trabajo y la exclusión no hay medio digno de hacerse de recursos para satisfacer las necesidades básicas. Por la falta de libertades, la expresión libre y sin miedos se coarta, se reprime y eso es insostenible tarde o temprano. Esta trilogía de necesidades humanas está presente  en toda revuelta y protesta social y no hay pueblo que las tenga satisfechas que sienta la necesidad de levantarse. Esto es lo que olvidan los gobernantes y se admiran cuando la población les dice  ¡basta! La satisfacción de esta trilogía es inevitable a menos que se quieran tiempos violentos.


lunes, 7 de febrero de 2011

Punto de partida

En estos días de tanto desasosiego, violencia y ansiedad paranoica que vivimos en toda la patria somos muchos los que nos preguntamos cómo fue que llegamos al punto en donde nos encontramos con 36 mil muertos en la conciencia colectiva. Nos sentimos pasmados y perplejos, con profundos sentimientos encontrados, con la imaginación paralizada y la acción dubitante. En medio de esta confusión creo que es útil hacer un diagnostico integral y podríamos concluir provisionalmente en los siguientes tres puntos:
1. Nada se da socialmente hablando, de manera espontánea. Casi todo es producto de una causa y ésta a su vez es producto de otra causa precedente.

2. Nada se da de pronto pues aún los fenómenos más repentinos –como un rayo- tuvieron su proceso embrionario, de germinación y de aparecer bajo la luz.

3. Cada generación humana recoge lo que la generación precedente sembró.

Considero que estos tres puntos  son el inicio de una meditación, de una reflexión metódica y ferviente hasta llegar al fondo de las cosas. Cuando podamos hacer el inventario podremos seguir a los pasos de la acción remedial de raiz que nos lleven más allá de la violencia y de la injusticia.