Las tardes del verano nos regalaban
aguaceros con tremendas gotas salpicantes y marchantes dentro del
caudal y la pendiente de la calle, un ejército de soldaditos. Allá, en el alto cielo los truenos fueron un temido ejército galopante. Un cielo
poblado por ovejas grandes, medianas y pequeñitas que tan pronto llegaban,desaparecían en el
matadero del horizonte. Las tardes del verano, un libro abierto sobre el breve
tiempo, la breve vida –con ese agridulce inconfundible.
Es una antología de las Cartas del Desierto que trasmito en Radio Universidad 105.3 FM y 1310AM, Chihuahua. Mexico. Una mirada sobre el mundo, la vida y la historia Social desde el desierto Chihuahuense en el Norte de México. Escribo y comparto mis sentires mientras vamos de camino: Si estas Cartas te ayudan y las reproduces, cita al autor y a la fuente. ¡Gracias por escribir tus comentarios¡ -La vida abre la puerta,nosotros hacemos el camino-
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viernes, 30 de enero de 2015
lunes, 11 de octubre de 2010
Cuando…
Los que se aman hacen tratos hacen pactos se dan señales mutuas.Los que se aman se dicen: cuando veas el lucero de la mañana ahí estaré esperándote. Otros prefieren la noche: Cuando brille la Cruz del Sur nos encontraremos o Cuando surjan los primeros brotes y cuando se desprendan las primeras hojas. Una amiga querida les dijo a sus amores -a quienes dejaría pronto- al salir de este mundo: Cuando escuches el trueno me recordarás. He meditado largamente en esa elección y concluyo, provisionalmente, que el trueno anuncia al rayo que es luz y fuego. Esta amiga tuvo un corazón luminoso y ardiente y esa fue su naturaleza esencial.
Inspirado por Ana Ajmátova (1899-1966)
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