Decimos que los ojos son para ver y que
la mirada es la forma privilegiada de
permitir que el mundo entre en nosotros. Pero no siempre es así y a veces
necesitamos cerrar los ojos. Cierro
los ojos cuando busco y recuerdo
detalles de mi pasado. La música la escucho y se interpreta con los ojos
cerrados y para besarnos y amarnos cerramos los ojos. Para desentrañar un aroma
y un sabor, cerramos los ojos. ¿Qué será que en algunos instantes los ojos no
son indispensables? Porque sin buscarte te ando encontrando por todos lados, principalmente
cuando cierro los ojos.[1]
,dijo mi querido Julio.
Es una antología de las Cartas del Desierto que trasmito en Radio Universidad 105.3 FM y 1310AM, Chihuahua. Mexico. Una mirada sobre el mundo, la vida y la historia Social desde el desierto Chihuahuense en el Norte de México. Escribo y comparto mis sentires mientras vamos de camino: Si estas Cartas te ayudan y las reproduces, cita al autor y a la fuente. ¡Gracias por escribir tus comentarios¡ -La vida abre la puerta,nosotros hacemos el camino-
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miércoles, 24 de julio de 2013
domingo, 10 de febrero de 2013
Estelas
Los barcos dejan una estela en su travesía .Los aviones dejan una estela
en los fríos cielos azules .Los humanos también, pues cada cual tiene su propio
aroma. Esto lo supo Coco Chanel y
acentuó el encanto femenino. En una pequeña y hermosa perfumería
parisina leí una de sus frases
famosas: El perfume anuncia la llegada de una mujer y alarga su marcha. Sí,
las mujeres dejan una hermosa estela para darnos a entender que el perfume no
es un placer egoísta sino todo lo contrario .El aroma lo goza la mujer y todos quienes estén en su camino.[1]
martes, 1 de marzo de 2011
Un poquito de fragancia
Decían los antiguos que somos lo que comemos y lo que comemos produce emanaciones diversas que el olfato las detecta siendo agradables o repugnantes para sí mismo y para los demás. El mundo del aroma y del miasma, es complejo y diverso. Dentro de ese panorama me deleita recordar a una mujer grande en edad y en una bondadosa dulzura a quien por algunos años le compré flores en su pequeño puesto de venta. Cuando la recuerdo llego a la conclusión de que ella y las flores que vendía se habían convertido en UNO. De ella puedo decir que un poquito de fragancia se aferra a la mano de quien cultiva y vende flores.
miércoles, 19 de enero de 2011
Humo y cielo
Estoy en medio del gran llano.
A lo lejos despierta una perdida
casa de adobe y un álamo invernal
junto a ella.
Hoy es el primer día del año.
A lo lejos despierta una perdida
casa de adobe y un álamo invernal
junto a ella.
Hoy es el primer día del año.
a fogón familiar.
Vuelve a mi memoria el sentir de
Issa Kobayashi:
El humo dibuja en este momento
el primer cielo del año.
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