Cada cosa tiene su lugar y cada acción tiene sus condiciones y circunstancias. Lo anterior queda ilustrado en un pasaje de la vida de Ernest Hemingway el laureado escritor –quien tuvo debilidad por los alcoholes- Pese a ello llegó a escribir magníficas obras porque fue leal a una convicción que en sus palabras decía así: Puedes escribir ebrio pero edita sobrio. Hay ciertas debilidades y permisividades humanas que tienen un claro límite: nuestra responsabilidad personal. Hemingway fue escrupuloso en la revisión de sus manuscritos y lo hacía sin una gota de alcohol encima. Por tanto, no es la ausencia de debilidades lo que nos dignifica sino el saber ir más allá de ellas con una actitud genuina.
Es una antología de las Cartas del Desierto que trasmito en Radio Universidad 105.3 FM y 1310AM, Chihuahua. Mexico. Una mirada sobre el mundo, la vida y la historia Social desde el desierto Chihuahuense en el Norte de México. Escribo y comparto mis sentires mientras vamos de camino: Si estas Cartas te ayudan y las reproduces, cita al autor y a la fuente. ¡Gracias por escribir tus comentarios¡ -La vida abre la puerta,nosotros hacemos el camino-
Mostrando entradas con la etiqueta Responsabilidad social. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Responsabilidad social. Mostrar todas las entradas
miércoles, 18 de mayo de 2011
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Los cambios llegan al desierto
Hace un par de siglos los estados y los gobiernos fueron el poder real. Algunos les llamaban “estado benefactor” pues cuidaron de la seguridad de los ciudadanos o súbditos y les proveían de educación, salud, trabajo. Como el mundo es una tortilla y ya dio la vuelta ahora el mundo está de cabeza. Son las grandes empresas mundiales, globalizadas, las que ponen y quitan a los gobiernos porque uno de sus tantos negocios es la política. Las grandes empresas pagan el costo de las campañas políticas y según es el monto de su inversión tienen beneficios del mil por ciento. Las democracias reales se han convertido en negocio de las grandes empresas y los nuevos gobernantes no gobiernan sino que obedecen las líneas de trabajo y de conducta que las mismas les dictan. Hoy, en el siglo 21 es más fácil cambiar o tirar a un gobierno que a una gran empresa que, en términos generales, se saben intocables. El desierto es testigo de estos grandes cambios y los grandes llanos de entonces hoy tienen dueño que si no extrae algo del subsuelo igual renta las dunas o médanos para anuncios comerciales, competencias de motocicletas o carreras a campo traviesa. Lo que ha quedado es que vivimos en una gran empresa que se hace llamar estado y gobierno. Nosotros que un día dejamos de ser siervos y súbditos para convertirnos en ciudadanos, de pronto, nos hemos transformado en simples consumidores y nada más.Hoy,pese a todo, estamos rescatando nuestro real ser para tomar en nuestras manos la responsabilidad de construir el hogar común.
viernes, 25 de junio de 2010
Fenómenos naturales y desastres humanos
Así nos deja el terremoto, el huracán o el incendio abrazadores una fotografía instantánea, sorpresiva. No hay preparación para salir bien en la foto. Lo que cultivamos se presenta en primer plano bajo el reflector y queda expuesto a nuestra mirada y la del mundo entero. De vez en cuando estamos puestos a prueba en diversas tareas como: organización, comunicaciones, previsión, solidaridad, generosidad. Se puede fabricar una imagen un ídolo, una escenografía toda de cartón, pintura y engrudo. Todo es puesto a prueba. Llega el día, en que no se puede tapar el sol con un dedo. Para mi sorpresa escucho que se habla de desastres naturales que azotan a la humanidad. Me parece que la naturaleza se manifiesta en muchos fenómenos naturales. Lo desastroso es la incapacidad, falta de previsión, temeridad, corrupción, irresponsabilidad humana ante las circunstancias. Fenómenos naturales siempre los hemos tenido y los tendremos. La parte humana de madurar y hacernos responsables, es una tarea social permanente. Esto vale para Haití, Chile, México,China y el reciente derrame de pétroleo en el Golgo de México que se ha convertido en el mayor desastre humano de ese tipo que se conozca y cuyas consecuencias se consideran de horror.
jueves, 8 de abril de 2010
Fecha memorable
Las fechas memorables y las que se olvidan, caminan fácilmente ante nuestra consciencia y ante nuestro inevitable presente histórico –el único en el que es posible dejar una huella en la historia humana. Sí, el presente. En este desierto nos llega el eco de la memorable próxima fecha llamada el bicentenario de la independencia mexicana. Estos tiempos no son muy diferentes a otros tiempos no lejanos como el de las dos grandes guerras mundiales o el de la revolución mexicana. El ánimo colectivo no está exultante. Por eso creo que viene bien recordar estas líneas de un hombre testigo privilegiado del siglo XX: Vosotros, que surgiréis del marasmo en el que nosotros nos hemos hundido, cuando habléis de vuestras debilidades, pensad también en los tiempos sombríos de los que os habéis escapado. Cambiábamos de país como de zapatos a través de las guerras de clases, y nos desesperábamos donde sólo había injusticia y nadie se alzaba contra ella. Y sin embargo, sabíamos que también el odio contra la bajeza desfigura la cara. También la ira contra la injusticia pone ronca la voz. Desgraciadamente, nosotros, que queríamos preparar el camino para la amabilidad no pudimos ser amables. Pero vosotros, cuando lleguen los tiempos en que el hombre sea amigo del hombre, pensad en nosotros con indulgencia.
domingo, 4 de abril de 2010
Tres tipos de hombre
En los tiempos pasados y en los tiempos futuros, seguramente, encontraremos seres humanos que son sensibles ante las críticas, cambiantes y urgentes necesidades sociales. De ahí se deriva que las actitudes humanas ante lo cotidiano son de tres tipos: Primera: hay hombres que hacen que las cosas sucedan. Segunda: Hay hombres que son espectadores de todo lo que pasa. Tercera: Hay hombres que no saben nada de lo que sucede. He aquí una diferencia notable con otras especies vivas, con otros vertebrados y mamíferos. Las sociedades se hacen y son lo que nosotros decidimos o permitimos que sean. El tiempo de la movilización social, desde abajo, con una dirección y un sentido ha llegado y esa es una señal de haber entrado en la adultez de la civilización humana.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





