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viernes, 19 de febrero de 2016

De diablos o demonios




Decimos que los mexicanos tenemos a la muerte como la compañera, la Calaca, la Huesuda que de tan familiar bromeamos con ella, nos hace guiños de ojos y nos tomamos el pelo mutuamente.
Algo similar sucede con el Diablo, el Demonio, el Chamuco.
Pero cuando baja el tono festivo tan nuestro cabe la pregunta ¿quién es , qué es diablo?.
Hay una opinión ,una sabia opinión de Umberto Eco, quien se ha marchado hoy de nuestro mundo visible y le estoy agradecido por un cuarteto que anotó en su paso  por este mundo:
El diablo no es el príncipe de la materia,
el diablo es la arrogancia del espíritu,
la fe sin sonrisa,
la verdad jamás tocada por la duda”


miércoles, 10 de junio de 2015

La duda

Chinese writer
En la tarea de conocer algo más sobre realidad que somos y que nos rodea no faltan  los momentos de la duda . La duda impide pensar con claridad, impide tomar decisiones afortunadas. Pese a ello, la duda es necesaria, es útil y puede trabajar para nosotros. La duda es un maestro y nos dice que estamos cerca de lo que buscamos afanosamente. Por tanto, en la búsqueda del conocimiento, la duda es un paso obligado y casi inevitable. Con gran sentido del humor Galeano comentó al respecto de la duda: 'Mi padre no perteneció al sólido equipo de los creyentes sino al modesto equipo de los dudantes'   Saber navegar a través de la duda, es como no perder el rumbo y navegar en medio de la marejada tormentosa.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Allá, en Carolina del Norte



Un salón de clases en una primaria del sur de Estados Unidos. 
"Niños, dibujen a nuestros padres Adan y Eva" -indicó la profesora.
Todos los niños  -menos uno- dibujaron un Adan y una Eva …blancos
Tom, los dibujó negros.
A partir de ese día, los niños aprendieron a dudar de las llamadas “verdades" que a nadie le consta. 

jueves, 19 de septiembre de 2013

Subasta

He leido con no poco desconcierto y desasosiego una noticia que daba cuenta del pago de una suma millonaria de dolares por un violín Stradivarius durante una sesión de remate  en una conocida casa.No niego el valor de la mano creadora,del artesano,los materiales y la técnica para crear ese y otros muchos instrumentos pero me asalta una pregunta y duda. ¿Será tan digna la mano que lo toque?  ¿Será una compra de capricho,moda,presunción? La intencionalidad del prójimo es lo último que se puede conocer.Queda claro que instrumento sin mano humana que lo pulse es nada y mano humana sin instrumento no va lejos en su deseo de expresar sonoramente algo hermoso que se lleva en el alma.Se necesitan los dos.Me he regalado, releyendo a Don Ata (1) y viene como anillo al dedo una de sus sabias meditaciones:   "La guitarra es palo hueco / y pa` tocar algo bueno /  el hombre debe estar lleno / de claridades internas..." No importa si tenemos enfrente a un Stradivarius o a una humilde guitarra de Paracho,Michoacan, lo importante es quién, cómo y para qué la toca...

(1) Don Atahualpa Yupanqui

miércoles, 16 de marzo de 2011

La gran prueba

¿Cómo saber qué es verdadero? fue la pregunta de nuestro profesor Don Onorio Ferrero en la universidad. Se hizo el silencio, el gran silencio. Un compañero que estaba en la última fila y nos sobrepasaba en edad y madurez levantó la mano y dijo: Me crié con mis padres durante siete años en un pueblito de Indochina. Un día conversé con un monje budista y le dije que me habían criado católico y cómo sabría yo si lo cristiano o lo budista  contenían lo verdadero. El monje me dijo: la verdad es lo que soporta la prueba de la experiencia. Confieso que desde ese día, en esa inolvidable clase, inicié el largo camino de no discutir sobre si esto o aquello es verdadero sino tratar de confirmarlo o negarlo desde mi propia experiencia. Sin duda, el concepto de autoridad, en las cosas humanas, aceptada ciegamente  salió por la ventana de mi vida y entró como brisa fresca la oportunidad de someter todo a la prueba de la experiencia personal.

miércoles, 30 de junio de 2010

Una sospecha…

Cuando estamos en el hoyo de la vida decimos: no lo puedo creer. Cuando estamos en la cima del mundo decimos: no lo puedo creer. Cuando atisbamos un rayito de feliz instante decimos: no lo puedo creer. Pues en esa misma línea de expresar tenemos que alguien dijo: Desde hace 2 años todo me va bien. TODO. Sospecho que he muerto y Dios me engaña para que sea feliz. Según nuestra ancestral costumbre diremos: ¡no lo puedo creer!


-Anónimo Nanolineas.Twitter.