lunes, 10 de marzo de 2014

Río y Desierto




Un viajero en el desierto africano observó que el Río Níger lo atraviesa. Ante la realidad del río en la vida de las personas notó dos conductas opuestas. Para unos el río lo sentían su vida, el alma de la tierra, la madre de la vida, el alimento a mano, la frescura de sus aguas y evitaban a toda costa dejar el río e internarse en el desierto y si lo hicieran no sobrevivirían ni una semana tierra adentro. El segundo grupo fueron los habitantes del desierto que lo conocían como la palma de su mano, habituados a sus inmensidades y silencio. Estas personas sentía temor por el río y sólo se atrevían  a calmar la sed propia y de sus animales pero jamás se internaban dentro del río. Le tenían un temor reverencial y en su fluir se sentían atemorizados. Podemos inferir que cada ser humano elige una manera de ser y de estar en el mundo dentro de sus circunstancias ambientales y de ahí se derivan estas actitudes de familiaridad o de temor. Se cumple un dicho del desierto: lo que para unos es su salvación para otros es veneno.








domingo, 9 de marzo de 2014

¿De qué se muere la gente ?



El Talmud/GPH
En los siglos precedentes, el hambre mataba a los seres humanos  -aún es una causa vergonzosa  hablando colectivamente. La peste negra o bubónica, la rabia, la tuberculosis, el tifus exantemático se han llevado a incontables  seres humanos de este mundo. Una combinación letal de hambre, hacinamiento, falta de higiene ha dado cuenta de millones de seres humanos –ya no se diga el exterminio con las armas de las guerras. Sumado todo lo precedente estamos en el siglo XXI y ahora ¿ de qué se muere la gente?  En este tiempo de abundancias y refinamientos en el comer y beber se hace presente la sabiduría que dice:  La gula  -sobrepeso, obesidad, sedentarismo y ansiedad-  mata más gente que el hambre.[1]





[1] El Talmud

sábado, 8 de marzo de 2014

Manos abiertas




GPH
Los niños aprendemos  el 1,2,3,  o el a,b,c de la vida como se suele decir. Los aprendizajes se hacen a veces por el canal de la mente ,del corazón o de la práctica. En el desierto  se aprende  en buena medida de la práctica de la vida diaria. Somos observadores desde que nace el día hasta que se va. Los vientos, las nubes y sus formas, la altura del sol, el comportamiento de la arena y el vuelo de las aves, así como sus cantos forman las páginas de lectura de nuestro libro natural. Jugar con la arena dejándola volar , moldear el barro, son tareas ancestrales. El sabio Dogen anotó esta observación: Si cerramos el puño, obtendremos un puñado de arena. Si abrimos las manos, toda la arena del desierto pasará por ellas. Por algo decimos en estas tierras como elogio de la generosidad: es un hombre de manos abiertas. Expresión para designar a quien da y recibe con la misma sencillez.


viernes, 7 de marzo de 2014

Ella

GPH
Entre todos los frutos de nuestra amada tierra destaca  la manzana. Roja ,de preferencia, curvilínea, aromática, jugosa, brillante y deslumbrante.  Para disfrutarla vale la imaginación creadora y se nos presentará en innumerables formas. Está presente en la historia, los proverbios , los cuentos, mitos, símbolos y las metáforas. La manzana es el puente que une el origen de la condición humana en el mundo y nuestro presente adquiriendo  un tinte de severa solemnidad.  Quintiliano Saldaña anotó con humor: Con una manzana Newton descubrió el principio de la gravedad. Eva descubrió, con una manzana, la gravedad de un principio.


- Q Saldaña, jurista,criminologo y sociólogo. 




jueves, 6 de marzo de 2014

En tu piel

GPH
Ponerse en la piel del otro, ponerse en los zapatos del tú ,son algunas frases que resumen nuestra capacidad de empatizar con el dolor  de nuestro prójimo. Una voz proferida hace novecientos años llega a nosotros con la frescura de haber sido escrita en este momento.
Todo hombre es como un hueso, siempre ligado a otro. Juntos, los miembros forman un solo cuerpo y tienen un mismo origen. Si la vida causa dolor a un miembro, ninguno de los otros permanecerá indiferente. Si a ti no te provoca nada el dolor de los demás, no podremos llamarte ser humano[1].






[1] Sadi, poeta persa del siglo XII

miércoles, 5 de marzo de 2014

Palmera



Desierto es decir dunas, caballos, arena infinita y palmeras.  Las palmeras  derivan de la palma de la mano .Follaje o mano que se agita, que ondula un adiós en el silencio de nuestro desierto. Columna al cielo, pobre y austera de sombra. Humilde se dobla ante el señor viento, besa a la arena pero no se quiebra. Maravilla de flexibilidad y dulzura escondida en sus dátiles. Palmeras abiertas como la palma de una mano sin nada que esconder y mucho que ofrecer. Su cabellera al viento se divisa en la fina línea del horizonte y al trashumante le da la bienvenida, le anuncia reposo, agua, sombra escasa, dulzura.