viernes, 19 de abril de 2013

Un dilema






Una característica especial de los seres humanos es que de cuando en cuando nos vemos sumidos en una situación dominada por el dilema. Una situación que hace difícil decidirse  entre A y B, entre esto y aquello. En el hermoso librito titulado Los Cantos del Pequeño Paraíso descubrí esta joya:

La flor
de la copa del árbol
¿la cortaré o la dejaré allí
para contemplarla?

La sabiduría del poeta desliza ante nosotros la consideración de este dilema -que no solo se aplica al mundo de las flores sino a nuestras relaciones interpersonales. Hay una invitación explícita para que meditemos en la fuerza de los verbos cortar y contemplar. Todo suele tener su pro y contra y un sentido velado que espera que lo de-velemos.


Dar y darse...

Louis Armstrong

Mi vida ha dado giros afortunados gracias a los venturosos regalos que me han llegado en forma de amistades, libros, música, viajes, el contacto con la belleza de este mundo en su estado natural. Hay una hermosa fotografía en blanco y negro  que afortunadamente me acompaña hace muchos años . Es una calle  de algún barrio en alguna gran ciudad americana. En los escalones de acceso a una casa está sentado  Louis Armstrong enseñando a tocar la trompeta  a dos niños –afroamericanos-  que miran absortos su hermosa expresión.  Al contemplar esta fotografía  aprendí que la vida es plena, si pasamos del dar cosas a darnos a nosotros mismos. Un día Louis dijo: la música es maravillosa sólo si se pone en medio para que los demás la disfruten.  

miércoles, 17 de abril de 2013

Los frutos





Hay una convicción muy sabia en no pocos hombres y mujeres que se resume así: si quieres saber cómo es alguien observa sus obras porque por sus frutos se conoce al árbol. Sucedió que una vez le preguntaron a nuestro poeta Pablo Neruda que opinión tenía sobre la poesía que había escrito durante su vida y respondió así: Si me preguntan qué es mi poesía debo decirles no sé; pero si le preguntan a mi poesía, ella les dirá quién soy yo. Será por esa razón que a mi me hace muy feliz escribirles pero no soy yo quien dará opinión sobre estas Cartas sino ustedes queridos lectores y entonces , al leerlas, conocerán mi mundo. 

martes, 16 de abril de 2013

Algún día








Una de las  horas mas angustiosas para cualquier padre y madre es perder a uno de sus hijos  momentáneamente  y en consecuencia el reencuentro ilumina de sentido y felicidad  a la vida.  De manera similar, sucede con nosotros mismos. Podemos ir por la vida tan vertidos hacia la exterioridad, extraviados e inmersos en una vida de autómatas hasta llegar a sentir que somos, para nosotros mismos, un territorio desconocido que nos genera un temor y temblor como decía Kierkegaard. Nuestro buen Pablo Neruda viajó mucho por el mundo hasta que un día se detuvo e hizo esta anotación que es un parte aguas en la vida humana: Algún día en cualquier parte , en cualquier lugar ,indefectiblemente te encontrarás a ti mismo y ésa, sólo esa, puede ser  la más feliz o la más amarga de tus horas.

lunes, 15 de abril de 2013

Cafeteros







Como se suele decir en nuestros días hay seguidores, aplaudidores, admiradores o fanáticos  -abreviado fans- de casi todo. Pues yo lo soy del  espresso  -café breve ,concentrado.También soy entusiasta para beberlo en el amable ambiente de una cafetería. Pero más allá de ese regalo que me doy de vez en cuando, he descubierto que la atmósfera de los café contiene  algo valioso. ¿Quiénes van a los café? Hombres y mujeres generalmente de mediados de la vida en adelante. Si observamos sin prisa, notaremos cordialidad en esos grupos degustadores. La gente en los café se ve , se oye y se siente distendida, sonriente o pensativa pero con ese halo de disfrute. No se va al café para sufrir. En esos lugares suelo recordar una frase de Octavio Paz : El amor nace de un flechazo; la amistad del intercambio frecuente y prolongado. El café es el lugar de los regalos, ahí florece la amistad y algún flechazo invisible para los ojos, pero certero para llegar a su destino.