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lunes, 13 de julio de 2015

Huellas del tiempo


Todas las obras humanas están sujetas, sin excepción, a que el tiempo deje su huella, su presencia en ellas. Construyamos una casa, compremos una automóvil, un libro, una prenda de vestir. Pasa el tiempo y el brillo que nos encanta se opaca, la pintura se agrieta, las páginas se tornan amarillentas, el tejido se abre. Huellas, marcas, presencias del tiempo y es el tiempo lo que vuelve valiosos a los objetos creados por el ser humano. La llamada pátina es la firma del tiempo sobre toda obra humana. Nuestra tarea de mantener el brillo original es tarea perdida a la larga y la pátina nos recuerda que ese velo sutil de lo efímero cubre toda obra. De aquí podemos concluir que lo llamado hermoso lo aprendemos, lo imitamos y lo heredamos en nuestra propia cultura pero tenemos aún otros reinos para ser descubiertos y construir nuestra estética personal propia. Lo que es bello para mí.  Frente a los jardines y parques oficiales, en el oriente, se tiene en gran aprecio el pequeño, casi secreto jardín interior oculto a las miradas externas donde armoniza el agua, las plantas caseras, las de olor y color, las piedras, una lámpara de aceite, una campana, una vieja banca ... Ese jardín interior es realidad y metáfora del mundo interior de nuestra sensibilidad y espiritualidad. Lleva tiempo en construir la propia estética personal hasta que descubrimos con sencillez que hay  belleza en las cosas imperfectas, efímeras e incompletas. Descubrimos que hay belleza en  las cosas modestas y humildes. Descubrimos que hay  belleza en las cosas poco convencionales -que nos están en las pulcras mesas de exhibición de las tiendas departamentales - sino en una vieja ferretería, en una tienda de objetos rústicos para el campo,etc. 

jueves, 30 de octubre de 2014

Destinos

Todos los viajes tienen secretos destinos de los cuales el viajero no esta consciente... así se refirió mi apreciado Martín Buber  a esa dimensión menos conocida de lo que un viaje encierra. Cada vez que estoy lejos de casa acepto relacionarme con lo imprevisto,lo desconocido y eso ,como puede suscitar temor también es un despertador de apertura de la mente, de los sentimientos y de las ideas. Aunque se viaje con relativa comodidad el viaje en sí es una caja de sorpresas y creo que nunca he vuelto de un viaje con las manos vacías sino todo lo contrario.Esos destinos secretos que uno ignora son los encuentros casuales con personas,el observar cómo las mismas cosas se hacen de manera diferente y tal mejor en otras partes y aprender de las ideas de las personas. Con una actitud así no hay viaje perdido ni tiempo desperdiciado sino enriquecimiento casi asegurado.

lunes, 5 de mayo de 2014

Luna atrapada

GPH
Los niños de nuestro desierto tienen dos libros para aprender: el libro abierto de la naturaleza con sus asombros para observar y contemplar y el libro abierto de las expresiones de los padres y viejos sabios que viajan de boca en boca. Entre toda esa sabiduría el poder alcanzar o no poder alcanzar nuestros deseos ocupa un lugar importante en el aprendizaje de la realidad. Una de esa estrellas luminosas dice:  Te gusta el cielo estrellado pero no intentes    atrapar a la luna en el agua.

viernes, 10 de enero de 2014

Tropezar




En nuestra diaria jornada por la vida hay imponderables y accidentes como olvidar la dirección, tener el teléfono sin batería, etc. Dentro de los accidentes está que nos pueda morder un perro, que nos llueva y llegar hechos sopa. Para no olvidar algo de lo más común me refiero a las piedras, las hay pequeñitas que se  nos meten en un zapato y no nos dejan caminar a menos que nos detengamos para sacarlas. Al final ,pero no menos importante, está el tropezarse con una piedra.  Casi no hay ser humano que no haya vivido esta situación: tropezarse con una piedra en el camino pero el asunto va más allá y la sabiduría popular nos dice: Tropezar no es malo, encariñarse con la piedra sí.








sábado, 5 de enero de 2013

La séptima cuadra




Es verano.Por la tarde. El sol ha descendido y sopla una brisa fresca, suave.Entre el jacarandá y los grandes y brillantes ficus que crecen a izquierda y derecha de mi camino escucho, de pronto, una voz amable que me pregunta: ¿Es la séptima cuadra? Volteo y está a unos pasos un hombre ciego con su bastón y un rostro sonriente. Veo a la primera casa y le respondo: No, señor, estamos aún en el 620. Me respondió el hombre: Muchas gracias, ya falta poquito: Así es, le dije, y su cara sonriente quedó impresa en mi memoria. Esta escena  no tiene nada de extraordinaria excepto por la capacidad que tuvo de remitirme a la Parábola del joven tuerto de Francisco Rojas González. Un joven  tuerto padeció de las burlas de sus compañeros escolares. Pero un día en la fiesta de su pueblo recibió el impacto de uno de los cohetes .El joven tuerto se convirtió en ciego. Pasado el tiempo y conversando el joven con su madre surgió un comentario: Mamá, cuando era tuerto los muchachos se burlaban de mí, ahora que soy ciego todos me ayudan a cruzar la calle. He conectado ambas escenas y descubro con cuanta abundancia recurrimos a dulcificar las realidades pues en nuestra lengua hay nombres para casi todo y así el que no ve es ciego y a quien le falta un brazo es manco. Por otro lado nuestra cultura tiende a burlarse de la limitación del tuerto pero es compasiva con el ciego. Como el buen café, estas realidades me ayudan a comprender la vida humana  del primer al último sorbo.

jueves, 3 de enero de 2013

Poco tiempo, mucho tiempo







Dentro del reino de los aprendizajes tenemos una larga lista como aprender a caminar, hablar,comer,bañarnos,valernos por nosotros mismos, ser responsables, tomar decisones,amarrarnos las cintas de los zapatos y hacer el nudo de la corbata. Hay otros aprendizajes no menos importantes pero casi invisibles que tienen que ver con el difícil arte de practicar la anhelada y complicada convivencia. Buen observador de la vida humana, Ernest Hemingway mencionó una verdad inolvidable: Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar.










sábado, 7 de mayo de 2011

Primer día de clases


1 de Abril, primer día de clases. Mi querido maestro Onorio comenzó un viaje discursivo alrededor de dos grandes reino. El reino de la teoría y el reino de la experiencia o práctica. Nos dijo que el primero es fácil de aprender y comprender y que sólo bastaba un poco a de atención y concentración y la menor distracción. Pese a ello continuo, con el paso de los años sólo retenemos el 10% de la teoría aprendida en miles de horas de clase desde infantes hasta la universidad y más allá.  Por lo contrario, el reino de la experiencia es lo que aprendemos y comprendemos en la práctica y gracias a la repetición de la práctica. Nos dio un ejemplo: no es lo mismo la teoría y las opiniones sobre el amor emanadas de los artistas, filósofos, y científicos que la viva experiencia de dar y recibir el primer beso enamorado en la boca. Eso nunca se olvida. La experiencia tiene otro rostro más exigente y requiere de nuestra valentía para encararla y la resumió así: La experiencia es el maestro o maestra más exigente que puedas imaginar porque en primerísimo lugar te pone la Prueba  y después extraes la Lección.  Este es el corazón de la vida: primero vivimos y luego pensamos la vida.  


viernes, 17 de septiembre de 2010

De cortes, cortesanos y cortesía

Desde aquellos tiempos en que existían las cortes de los reyes y emperadores surgieron los cortesanos quienes tuvieron un conjunto de prácticas de conducta que conformaron la llamada cortesía. La cortesía genuina es una actitud que manifiesto para los demás seres humanos grandes, medianos o pequeños, conocidos o extranjeros en situaciones de trabajo, deporte, familia y paseo. La cortesía se manifiesta en la forma de dirigirme a los demás, en la forma de hablarles, en el tono de la voz, en la forma de escuchar las opiniones ajenas y compartir las propias. La cortesía son las muestras palpables de afecto, cordialidad y respeto como el dar la mano, un abrazo, una palmada en el hombro o un beso en la mejilla. La cortesía se refleja, lingüísticamente, en variadísimas expresiones de gratitud, de pedir y dar favores. La cortesía es una llave maestra que abre casi todas las puertas, es un pasaporte aceptado en casi todos los países, es portátil, no ocupa espacio, es discreta e invisible y, sobre todo, es oportuna pues se hace presente cuando más se le necesita. Desde mis años de niño recuerdo 6 frases de cortesía que me trasmitieron en mi familia y en la escuela que fue mi familia extendida:
Sir Francis Bacon (1561-1626) Filósofo y estadista británico.
El hombre que se muestre solícito y cortés con un extranjero demuestra que es ciudadano del mundo.
Thomas Carlyle (1795-1881) Historiador, pensador y ensayista inglés.
Difícil es decir cuánto concilia los ánimos humanos la cortesía y la afabilidad al hablar.
Marco Tulio Cicerón (106 AC-43 AC) Escritor, orador y político romano.
La cortesía es conducirse de modo que los demás queden satisfechos de nosotros y de ellos mismos.
Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616)
En las cortesías antes se ha de pecar por carta de más que de menos.
La cortesía es como el aire de los neumáticos: no cuesta nada y hace más confortable el viaje -Anónimo
La educación y la cortesía abren todas las puertas. -Anónimo