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lunes, 8 de junio de 2015

Bibliotecas naturales


Alpamayo, Los Andes.Peru
Colección de libros es lo que llamamos  biblioteca en castellano. Al gusto y al decir de J.L. Borges una biblioteca fue para él la más cabal representación de la bienaventuranza y del paraiso.  Poder dialogar íntimamente con cuanto hombre o mujer que nos ha regalado sus palabras, ideas, sentimientos y visión del mundo a través de los libros. Sin embargo, hay otras bibliotecas naturales donde podemos leer la historia remota -13 mil 700 millones de años-  de cómo se formó nuestro pequeño planeta y las etapas tormentosas por las que ha atravesado hasta llegar a este momento, cambiante,  caracterizado por lo verde, lo azul, el agua , los aires, plantas aves y lo humano  -homo sapiens-sapiens- que se despliega desde hace 150 mil años. Esta biblioteca natural se muestra en las cumbres andinas y alpinas,en los himalayas, las rocallosas, los apalaches, en los arrecifes y corales, en nuestros desiertos y selvas, en los polos silenciosos de blanco infinito , en los cañones y barrancas serpenteantes. Estos son los variados volúmenes de lectura de la más espléndida biblioteca natural. Mis paseos matinales o vespertinos no requieren necesariamente de llevar un libro  pues la gran biblioteca natural está siempre abierta, no descanasa y se muestra como cielos abiertos, brisa, aromas, cantos, paleta de colores  -reflejo de la luz , de esa luz primigenia de la que deriva todo absolutamente.

viernes, 17 de abril de 2015

¿Qué hacen los libros?


Circulan las aguas ,circulan los vientos,viajan las tormentas ,las arenas bailan,el fuego crepita y los copos de nieve descienden en el silencio.Los exploradores no dejan de caminar,volar,navegar y escalar,ascender y descender.¿Que hacen los libros? A veces tenemos una idea estática de sus vidas. Los libros son viajeros incansables  desde que esta en el lecho de su nacimiento o imprenta y cruzan los cinco continentes.Llevan el signo del viajero en sus cubiertas, en sus páginas y en los átomos de tinta.Los libros se mezclan,se mimetizan con nosotros como el agua y la comida que se vuelven nosotros.Por eso lo que yo pienso ,creo y sueño  no se ,a ciencia cierta, dónde comienza y dónde termina pues estamos tejidos con la herencia de toda la humanidad que nos precede y nos acompaña en este instante de escribir. Los libros entran en nuestras almas silenciosamente o estruendosamente,unas veces son como la amarga o dulce medicina que nos cura,los libros son nuestras brújulas,nuestro faro nocturno,el puerto de partida y el puerto de llegada.Los libros nos desconciertan pues su importancia y trascendencia va más allá de la cubierta que el editor les asignó.La importancia no se mide ni por el peso ,ni por el número de páginas ni por la elegancia o sencillez. Es una invitación para que descubramos lo verdaderamente importante con una mirada clara, desprejuiciada , abierta o  condición para dialogar con el autor. Solemos decir que nosotros leemos libros pero olvidamos que los libros nos leen a nosotros, no interrogan,confrontan, consuelan.Los libros leen nuestras vidas ,nuestras almas.Quizá por eso algunos seres humanos dicen que el perro y el libro son los amigos del hombre y solemos verlos juntos en un parque, en una banca, bajo un árbol o en el viejo sillón de la casa.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Pequeña casa




Alberto, toledano, errabundo en Sud América. Huérfano de padre y madre, sobreviviente de la guerra civil española. Aprendió a leer y escribir. Fue autodidacta. Su amor por la lectura le llevó a emplearse como vendedor de libros de una editorial española. Viajó por toda América castellana de país en país, de ciudad pequeña a ciudad grande y a la inversa. Un día hizo un resumen de su trashumancia: “… He vivido en unos cien hoteles. Nunca he comprado un libro pero todos los libros que vendo los he leído de cabo a rabo en las infinitas horas en los autobuses, en las rutas bajo todo paisaje y todo clima, con el estómago vacío pero el alma caliente" No tuvo casa propia ni casa fija. Para rematar concluyó: “…mi pequeña casa son los libros y los echo a volar, eso sí bien recomendados a mis clientes pues los he leído para ellos primero”  Un día lo encontraron dormido en un autobús arropado por su abrigo y arropando un volumen de Azorín: La ruta de Don Quijote. Alberto hizo su propia ruta, de pueblo en pueblo, dejando la semilla de la lectura y de la amistad. Fue llorado  por niños y viejos. Uno de esos niños fui yo.




lunes, 5 de mayo de 2014

Luna atrapada

GPH
Los niños de nuestro desierto tienen dos libros para aprender: el libro abierto de la naturaleza con sus asombros para observar y contemplar y el libro abierto de las expresiones de los padres y viejos sabios que viajan de boca en boca. Entre toda esa sabiduría el poder alcanzar o no poder alcanzar nuestros deseos ocupa un lugar importante en el aprendizaje de la realidad. Una de esa estrellas luminosas dice:  Te gusta el cielo estrellado pero no intentes    atrapar a la luna en el agua.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Hay vida




Un anhelo humano es la permanencia y la inmortalidad. Un temor humano es tener que  morir. Desde que en este mundo somos, el anhelo y el temor se tejen como dos hilos de la misma cuerda. Cuando me detengo y contemplo a mis viejos árboles me reconforto. Los árboles me dicen, con su silencio, más que todos los libros escritos por los humanos. Por eso, recuerdo el mensaje de un amigo guitero:  Cada vez que abres un libro y te dispones a leerlo, un árbol sonríe al ver que sí hay vida después de la muerte.



viernes, 14 de junio de 2013

Horas


La vida esta llena de días y horas y las horas pueden estar llenas o vacías y ese vacío puede ser vivido con hastío. Hastío que deriva del latino fastidium. Hastío, fastidio manifestado con señales físicas cuando se trata de asco y repugnancia por la comida  y con señales psíquicas cuando se trata de estados anímicos muy comunes en nuestra cultura urbana como  el tedio, la desolación, el cansancio, el hartazgo y el aburrimiento, la rutina y el confinamiento en lugares pequeños, oscuros, asfixiantes,etc. Si me siento con hastío las horas no transcurren sino que se arrastran pesada, lentamente y yo mismo no me siento movido a emprender el paso nuevamente. ¿Quién de nosotros no ha vivido algunas horas así en la corta o larga vida? Bien, un escritor atormentado como Scott Fitzgerald anotó una frase que bien puede ser una medicina para el hastío de las horas : Amar la lectura es trocar horas de hastío por horas de inefable y deliciosa compañía. La lectura no es, como se puede imaginar, pasar la vista sobre las letras impresas sino una invitación al amor  -conectarse y comunicarse con la presencia viva del escritor que nos habla, nos mira y se hace presente a nosotros desde las lejanías del tiempo y el espacio en una magia que puede ser vivida como inefable, inexpresable ,la deliciosa compañía, la amable y compasiva compañía.

viernes, 26 de abril de 2013

Soy los libros que he leído


Soy los libros que he leído, dijo alguna vez nuestro querido Andrés Henestroza el centenario escritor y poeta . Los seres humanos somos lo que somos gracias los frutos de la Tierra por los cuales trabajamos de sol a sol  y gracias al trabajo al que nos dedicamos afanosamente. Por otro lado, es emocionante comprobar que la construcción espiritual de nuestras vidas se nutre de los frutos de la cultura más queridos como la literatura,el arte, la filosofía, las ciencias cuyo vehículo es el libro. Siento la bondad en las palabras del viejo maestro, quien les agradece a sus maestros…los libros.